martes, 10 de junio de 2008

Ensayo en base al texto «Instrucciones para convertirse en un artista postmoderno» de Carlos Yusti

Trabajo realizado en el curso Taller de Pintura, a cargo de la Mtra. Laura Corona
4 de junio de 2008

Carlos Yusti escribe su texto «Instrucciones para convertirse en un artista postmoderno», para hablar de lo que implica ser artista, prefiriendo él el término de «"Artista profesional"». 


A este respecto, nos dice que el artista profesional, en todo el sentido de la palabra "profesional", nace hasta poco antes de las vanguardias. Basa la diferencia de este término con el de artista, en relación al abandono de la técnica como parte fundamental de la producción. Desde su postura, anteriormente los artistas eran artesanos. Sin embargo, sabemos que la apreciación del artista como tal, y ya no como artesano, nace en el Renacimiento. Durante el cual, empezó a apreciarse el trabajo del artista como algo intelectual, y no sencillamente como oficio. Por supuesto, a pesar de que algunos artistas desarrollaran labores dentro de varios ámbitos científicos y humanísticos. Como es el caso de León Battista Albeti, y Leonardo da Vinci.


Regresando a la idea del «Artista profesional», Yusti lo refiere especialmente al artista que se desenvuelve dentro de la difusión y el mercado del arte. Aunque apunta, también se refiere al artista vanguardista cuyas posturas lo llevan a cuestionar y negar visiones sobre la cultura y sobre lo que el arte debe de ser. Artista cuya labor, desde el punto de vista de pensadores que comienzan a emerger en la década de los sesentas, se trata principalmente de crear lo nuevo. 

Justamente en este punto, es cuando inicia a aparecer la idea del arte posmoderno. El artista posmoderno ya no buscaría el nuevo arte, tampoco dedicaría su vida a sanear las ideas culturales que considera erróneas, ni la originalidad. 


Podemos decir que la idea de arte posmoderno, nace más o menos a la par de la idea de la posmodernidad, empleada principalmente por filósofos y sociólogos, para referirse a una época que va mostrando sus indicios en la década de 1960. 

Gilles Lipovetsky, en su texto «Modernismo y posmodernismo», publicado en su libro La era del vacío, ubica a la posmodernidad en aquellos cambios sociales y culturales que se presentan ya en la década de 1970. El individuo posmoderno viviría la caída de la búsqueda por la universalidad, la revolución y la unidad; así como una crisis de identidad, aunque ésta no se sufriera emocionalmente. El individuo posmoderno abrazaría actividades, visiones y modos de relacionarse socialmente aparentemente contradictorios, sería un individuo ecléctico. 

Así también, la posmodernidad, traería los efectos de lo trabajado en la modernidad; por ejemplo, la hiper-especialización, la cultura de masas, el gran flujo de información, la banalización, individualidad y la flexibilidad. 


En este sentido, el arte posmoderno supone el abandono de los artistas por la búsqueda de un arte nuevo, de la revolución, de la nueva forma. También, como apunta Yusti, todo lo que implique ser vanguardista les genera rechazo. 

Las obras de vanguardia fueron absorbidas y abrazadas por los medios de difusión y de mercado del arte. Un ejemplo de ello es el Expresionismo Abstracto. el cual fue tomado por el estado e instituciones culturales, como la prueba de que en "América" el hombre es libre. Hasta éstos artistas cuya labor consideraban ellos mismos como individual —Pollock decía que su obra era él—, se convirtió en bandera. 


Estando así las cosas, el artista de las décadas de 1960 y 1970, se impuso la tarea de no realizar obra que pudiera ser vendida y adquirida como bien material. Las estrategias serían varias, pero principalmente se anclarían en la realización de un arte no objetual. Obras cuya existencia fuera temporal, instantánea, con caducidad rápida. 

Algunos artistas, como los llamados de la tierra, decidieron salir del recinto expositivo, incluso fuera de la urbe, a lugares no habitados ni transitados por el hombre; y realizar una obra que se quedara ahí, a la suerte de lo que la intemperie dictara.

Otros artistas se aferraron a la idea de que el arte ante todo tenía que ser idea, importando poco si la obra se materializaba o no. Sol LeWiitt es un ejemplo de esta postura, así como Joseph Kosuth.


El artista posmoderno abandonó también la idea de originalidad. El artista ya no tendría que realizar obras geniales, que dijeran y que construyeran algo nuevo. El artista actualmente puede hacer uso de la estrategia de la apropiación, llegando incluso al plagio del lenguaje y lo representado. 

Hace unos días vi una exposición en la Escuela de Artes de la UAEM, en la que había (o hay aún) un par de cuadros del Mtro. Luis Argudín. Me llamó la atención el que tenía una título semejante a Equilibrio espacial. Se trata de la representación de una mesa como las hay en cualquier fonda, con mantel a cuadros. La vista era superior, representando unos platos circulares con pescados. El todo se veía como un cuadro de las vanguardias visuales, permitía abstraer lo representado, sencillamente como estructuras formales dispuestas en el plano pictórico. También, hace poco revisé en la red una que otra obra de Tom Wesselmann, quien representó bodegones con manteles semejantes, así como con objetos cotidianos. Lo que lleva a la mente que posiblemente, Luis Argudín haya partido de las obras de este artista pop.


Regresando a la lectura. Me llamó la atención uno de los puntos sobre cómo ser un artista posmoderno. Este es en el que Yusti dice que el artista ha de realizar aquel arte que existe dentro de las categorías que la crítica a formulado, como lo efímero, body-art y otras. Si uno quiere ser posmoderno, debe llegar directamente sobre lo establecido. 

En este sentido, aquel espíritu de los artistas de décadas de los '60s y 70's, sobre no seguir lo institucionalizado, ha sido abandonado. Por ello, y quizá necesite corrección, sospecho que el arte posmoderno se afianza realmente hasta la década de los '80s. El artista en la actualidad, ese artista profesional al que se refiere Yusti, busca entrar el el mercado y difusión del arte. Las becas, patrocinios, fideicomisos, bienales y cualquier tipo de concursos que impliquen su obra sea difundida y comercializada.


Actualmente el mercado a superado las dificultades que aquellos artistas de los '60s y 70's les habían puesto, ahora el videoarte, el registro de eventos, y demás, puede ser comercializado. En la entrevista «Santiago Sierra. "Estamos ante un sistema violento. Mi obra no es una estrafalaria aportación estética"», publicada por El Culturar.es en 2004, y realizada por Javier Hontoria, Santiago Sierra dijo estar dispuesto a vender el copyright de su obra. 


Otro punto mencionado por Yusti, que considero importante en el esclarecimiento de la actividad del artista posmoderno, es el empleo de cualquier procedimiento y lenguaje en aras de plantear lo ideado en la obra. Esto nos lleva al problema de la ruptura y ampliación de los campos disciplinares; por tanto, también a la interrelación disciplinar.

Los artistas de las décadas de 1960 y 1970 se encargaron de la tarea de no realizar obra dentro de áreas disciplinares artísticas estables. Se impusieron algunos, no realizar más pintura, escultura y gráfica. La obra ya no debería de ser catalogada como parte de un área, a menos que fuera ésta simplemente nombrada como arte. De ahí obras como los eventos y acciones, lo llamado por los críticos —como apunta Yusti—instalación, y demás categorías. 

En la actualidad, el artista puede hacer uso de cuantos procedimientos y lenguajes sea necesario para la realización óptima del proyecto. Pero éstos, no tienen que provenir forzosamente de las artes ni áreas afines, pueden ser retomadas de otras áreas productivas e intelectuales. Un ejemplo de ello es la obra de Damien Hirst, presentada en México en el 2006, bajo el título expositivo de "La muerte de Dios". Obras donde utiliza técnicas de conservación utilizadas comúnmente en áreas forenses; y como otro material, si puede ser llamado así, animales muertos.


Quisiera finalizar con la idea de Yusti acerca del proceso artístico del artista posmoderno. Nos dice que éste no deja lugar alguno a lo azaroso o imprevisible. Considero que esto se asienta especialmente con el cómo procede el artista actual para idear la obra; esto es mediante la realización de un proyecto. El artista de nuestros días es un realizador de proyectos, quien, para exponer lo ideado, realiza todo un proceso de planeación y proyección. Proceso caracterizado por la naturaleza de lo proyectado; por lo que no puedo ahora generalizar los productos realizados durante dicho proceso. Pueden ser éstos apuntes escritos, notas, apuntes dibujados, dibujos de tipo técnico, y otros.

Pero sobre todo, yo diría que el artista en la actualidad, para realizar su proyectos, plantea estrategias. Rutas que le permitirán resolver la obra, sin la necesidad de pasar por los métodos.




Bibliografía
Yusti, Carlos, «Instrucciones para convertirse en un artista postmoderno» En Analítica.com [Periódico en línea], Sección Arte y Cultura, Dossier, Venezuela, 16 de Marzo de 2003. Disponible en <http://www.analitica.com/va/arte/dossier/1240096.asp>.


No hay comentarios: