sábado, 14 de junio de 2008

Análisis de una obra posmoderna: Anillos Anuales de Dennis Oppenheim

Trabajo realizado en el curso Taller de Pintura, a cargo de la Mtra. Laura Corona.
9 de junio de 2008


Dennis Oppenheim, Anillos Anuales (Anual Rings)
Frontera entre EUA. y Canadá: en fort Kent, Maine y Clair, New Brusnwick
1968
Hacha, pala, hielo, nieve
150 x 200 pies (45.72 x 60.96 m)
Hora en EUA: 1:30 pm, Hora en Canadá: 2:30 pm


Para analizar el porqué la obra Anillos anuales, de Dennis Oppenheim es posmoderna, me basaré en algunas de las características descritas en los cuadros sinópticos del Mtro. Armando Torres Michúa, de la revista Artes Plásticas, que refieren tanto a características de la posmodernidad en general, como al arte y estética posmoderna.


Esta obra, realizada en 1968, se ubicaría en uno de los orígenes históricos de la posmodernidad, la década de los sesentas. Ya que, como el Mtro. Armando Torres Michúa dice, la posmodernidad, según sea la posición intelectual que la estudie o formule, es ubicada en tiempos históricos diversos (1).


Confío en que el lector ya conoce la obra. Sin embargo, para realizar el análisis, me siento obligada a describir brevemente la obra. 


Anillos anuales es un dibujo sobre nieve, un esquema de los anillos formados en un árbol a través del tiempo. Su forma son una serie de elipses lineales discontinuos, alineados a parir de un centro de manera creciente. Su discontinuidad se debe a que el centro de dicho grupo se ubica dentro del Río Saint John, ubicado en la frontera divisoria entre Estados Unidos y Canadá; específicamente en el pueblo Fort Kent, del estado de Maine, y la aldea Clair, en New Brunswick.


El Mtro. Armando Torres Michúa anota como una característica de la posmodernidad, la tendencia a versar sobre ideas, y no específicamente los hechos, mediante un discurso sea diverso y heterogéneo (2). En el caso de la obra en cuestión, Oppenheim parte del concepto de frontera, la frontera como límite. 

Gilles Tiberghien dice que el sitio en la obra de este autor, juega el papel de superficie donde inscribir signos, signos cuya función o significado cambia, volviéndose la obra un ensamble a descifrar (3). En esta obra el concepto de frontera o límite tiene significados diferentes dependiendo del contexto desde el que se lee, los cuales Oppenheim se a encargado de reunir. Por un lado, las líneas del diagrama dibujado esquematizan la edad de un árbol, donde cada línea supone el límite entre cada año según la dendrocronología. 

El concepto también es referido en su término más usual, la frontera como límite geográfico-político. El lugar elegido por Oppenheim para marcar el sitio, tiene señalado con antelación dicho límite, mediante el paso del río. Por otro lado, esa frontera marca también un huso horario, una línea divisoria de tiempo acordada por el hombre. El artista se encarga de contextualizar dicho concepto en la ficha técnica de la obra: «Hora en EUA: 1:30 pm. Hora en Canadá: 2:30 pm» (4).


Dennis Oppenheim se encarga de dar las claves para realizar diferentes lecturas a un mismo concepto, de mostrarnos la flexibilidad de un mismo término para significar algo completamente diferente según el sistema cultural desde el cual se lee. 

Esto lo realiza pues según su posición el arte de la tierra debe abandonar los signos que aluden lo pintoresco (5). Para oponerse a una posible lectura subjetiva, Oppenheim declaró trabajar con información de fuera del campo artístico, especialmente dentro del proceso de planeación. Información obtenida mediante la documentación del lugar a intervenir (6)


En este punto de análisis, podría recordar un par de las características del arte posmoderno, formuladas por el Mtro. Armando Torres Michúa. El que el artista «Desvanece los límites entre el arte y cultura», y el que «Desconoce el valor de las reglas artísticas» (7)


Respecto a la primera característica citada, como dije anteriormente, Oppenheim posibilita la lectura del concepto de frontera a partir de sistemas culturales diversos: ciencias, geografía-política y un sistema de medición de tiempo. A los cuales bien se les podría sumar uno artístico, la línea como la límite; la cual, como bien sabemos, formalmente tiene la posibilidad de significar el límite de una figura o estructura formal, especialmente si ésta es usada como contorno. 


Esta flexibilidad del concepto es posible que nos lleve al concepto de campo expandido, formulado por Rosalind Krauss. El campo expandido supone la ampliación del campo disciplinar hacia otros territorios (8). En este caso el dibujo, ya que Oppenheim hizo expreso que dibujaba sobre la nieve (9), es llevado territorios culturales diversos, mediante una estrategia conceptual. Ya que el dibujo como campo disciplinar queda inalterado, gracias al uso de un elemento formal histórico propio del dibujo: la línea. Aunque bien, el procedimiento y la superficie donde se realiza la obra, no es común en el arte. el procedimiento de, aventuro, remover nieve mediante una pala, es usual dentro de habitantes en lugares nevados, para limpiar el camino o entradas de casas. También la superficie, un área de tierra nevada dentro de un lugar no urbano, quizá pueda considerarse también como propia del problema del campo expandido, pues no es una superficie común en el dibujo de vanguardia. 

En cuanto esto último, Oppenheim declaró el estar interesado en lugares de que él consideraba fuera del sistema, fuere éste cual fuere, como «basureros, fronteras de países, desiertos y tierras desperdiciadas—periferias». Esto se debe especialmente a que él pensaba que el arte debía tensar los límites de lo que se supone es el arte. Por tanto, explorar las periferias de los territorios.


Lo anterior dicho puede articularse con la característica del arte posmoderno de desconocer «el valor de las reglas artísticas» (10). Para tensar esos límites Oppenheim realizaba obras en lugares exteriores, así como también para oponerse a los sistemas de legitimación artística (11), otra característica de las posiciones artísticas posmodernas en esas décadas. Posiblemente, también para oponerse a los sistemas del mercado del arte en específico. La obra en exterior con estas características no es posible exponerla en tiempo real, a menos que, como Orlan, se filmara y distribuyera sincrónicamente. Pero este no es el caso. Se planeó como una obra temporal, que terminara cuando la nieve se derritiera o el clima la desdibujara. 

Entonces, no es posible exponer ni comercializar la obra en sí, pero puede sucederle lo que a muchas obras no objetuales, no terminan vendidas éstas, pero sí sus registros, en este caso, una fotografía. 


Anillos anuales es una obra cuyas características pueden ser consideradas propias del arte posmoderno. Se realiza en una época en la que la mayoría de los artistas desean transgredir o evitar todo aquello que ellos consideran como lo establecido, pues según su posición, los sistemas de legalización artística oprimen al artista en su tarea de producir. Desconociendo, como apunta el Mtro. Armando Torres Michúa, las reglas artísticas preestablecidas, así como lo que se supone debe ser el arte superior; aunque bien, la mayoría de las veces, sin un objetivo innovador ni revolucionario. 


Fuentes de citas:
1. Torres Michúa, Armando, Cuadros sinópticos, en Mejía, Felipe, «Posmodernidad: ¿Nueva fábula entre la tortuga y la liebre?», en AA.VV., Artes Plásticas, vol.3, núm.12, 1991, p.26.
2. Torres Michúa, A., Cuadros sinópticos, en op. cit., p.25.
3. Tiberghien, Gilles A., Land Art, 1ª ed., Nueva York, Princeton Architectural Press, 1995, p.98.
4. Dennis Oppenheim, ficha técnica de Anillos Anuales (Anual Rings), 1968.
5. Heiss, Alanna, «Another Point of Entry: An Interview with Dennis Oppenheim» (1992), en Heiss, Alanna, Dennis Oppenheim. Selected Works 1967-90. And the Mind Grew Fingers, 1ª ed., Nueva York, The Institute of Contemporary Art, P.S. 1 Museum, en asociación con Harry N. Abrams, 1992, p.224.
6. Heiss, Alanna, op. cit., p.138.
    «Discussion between Michael Heizer, Dennis Oppenheim, and Robert Smithson», en Tiberghien, Gilles A., op. cit., p.278.
7. Torres Michúa, A., Cuadros sinópticos, en op. cit., p.26.
8. Rosalind Krauss, «La escultura en el campo expandido», en Foster, Hal, et. al., La posmodernidad, 5ª ed., Barcelona, Kairós, 2002, p.59-74.
9. Heiss, Alanna, op. cit., p.145.
10. Torres Michúa, A., Cuadros sinópticos, en ídem.
11. «Discussion between Michael Heizer, Dennis Oppenheim, and Robert Smithson», en Tiberghien, Gilles A., op. cit., p.277-280.

Bibliografía
Torres Michúa, Armando, Cuadros sinópticos, en Mejía, Felipe, «Posmodernidad: ¿Nueva fábula entre la tortuga y la liebre?», en AA.VV., Artes Plásticas, vol.3, no.12, 1991, pp.25-26.
Heiss, Alanna, Dennis Oppenheim. Selected Works 1967-90. And the Mind Grew Fingers, 1ª ed., Nueva York, The Institute of Contemporary Art, P.S. I Museum, en asociaión con Harry N. Abrams, 1992, pp.199.
Tiberghien, Gilles A., Land Art, 1ª ed., Nueva York, Princeton Architectural Press, 1995, pp.311

1 comentario:

Carlos E. Hernández G. dijo...

Hola Estoy buscando el texto del Mtro. Armando Torres-Michúa Ruiz sobre las vertientes de Apreciación de las Artes plásticas, ¿de casualidad lo tienes o sabes dónde puedo encontrarlo?

Gracias.